Así preparamos un concierto: todo lo que pasa antes de que Xeria suba al escenario
Cuando estás entre el público disfrutando de un concierto, lo que ves son cuarenta y cinco minutos o una hora de música, energía y conexión. Lo que no se ve es todo lo que hay detrás: semanas de ensayos, rutinas personales muy distintas entre cada miembro de la banda, un ritual que se nos da fatal pero que no pensamos abandonar, y un equipo de personas trabajando para que todo salga bien aunque nadie del público llegue a saber ni su nombre.
Hoy queremos abrir un poco esa puerta y contaros cómo trabaja Xeria antes de subir a un escenario. No es una guía de "cómo hacerlo bien", ni mucho menos, mucho es método propio construido a base de prueba, error y experiencia, pero si estás empezando en esto de la música en directo, o simplemente sientes curiosidad por lo que hay detrás de una banda de nuestro nivel, esperamos que te sirva.
Las semanas antes: no solo se ensaya música, se ensaya el show
Antes de un concierto solemos dedicar mínimo un par de semanas, unos tres o cuatro ensayos, a preparar el directo. Y aquí viene algo que sorprende a mucha gente: esos ensayos no se centran tanto en la música en sí. Las canciones ya las hemos tocado muchísimas veces, nos las sabemos, aunque siempre hay pequeños detalles que pulir o reforzar. El verdadero trabajo de esos ensayos está en el show en sí: los discursos entre canciones, el manejo de los tiempos, los movimientos sobre el escenario, los puntos especiales del concierto que queremos que tengan un impacto concreto.
Constantemente estamos intentando mejorar estos aspectos para hacer el directo más participativo, más activo, más intenso. Un concierto no es solo tocar bien las canciones: es construir una experiencia, y eso también se ensaya.
Siempre hacemos un repaso general la semana antes del show, pero procurando que no quede demasiado pegado a la fecha del concierto. Necesitamos también un margen de descanso previo, y esto es especialmente importante para la voz, que exige unos periodos de descanso mucho más estrictos que cualquier instrumento si quieres llegar al 100% el día del concierto.
Cómo decidimos el setlist
El orden y la selección de canciones de cada concierto se decide en función de varios factores: el tiempo disponible en cada ocasión, lo que sabemos que funciona mejor en directo según la experiencia acumulada, y también las preferencias del público de cada evento concreto.
Pero hay algo en lo que ponemos muchísimo cuidado siempre: el flujo del concierto. Trabajamos mucho los tempos de las canciones para que el show tenga un ritmo dinámico y agradable, con subidas y bajadas de intensidad. Las baladas o los medios tiempos dan un respiro emocional, y después llegan esas explosiones de potencia que levantan a la gente. Esa alternancia no es casualidad, es una construcción muy pensada.
Puede haber alguna diferencia entre un setlist y otro según el espacio o los recursos técnicos disponibles, pero es algo menor. Tratamos de ofrecer siempre lo mejor de nosotros, sea cual sea la ocasión o el tamaño del evento.
El día del concierto: entre la calma y la carrera contrarreloj
Aquí es donde la teoría choca con la realidad, y donde cada concierto puede ser completamente distinto al anterior. Todo depende de la hoja de ruta y los horarios de cada evento. A veces hay margen de sobra para todo: descarga de equipo, montaje, prueba de sonido tranquila, preparación e incluso cenar antes del show con calma. Y otras veces, la realidad es bien distinta: toca llegar prácticamente vestidos y preparados, descargar deprisa, hacer un chequeo de líneas rápido, y quince minutos después estás dándolo todo sobre el escenario.
Esto va según las circunstancias y la organización de cada sala o evento. A veces surgen imprevistos durante una prueba de sonido, o se le complica la suya a algún compañero de cartel que actúa antes que tú, y ese pequeño retraso se va acumulando y resta minutos a los que vienen después. Es algo con lo que hay que contar, nadie está libre de que le pase, y creemos firmemente en ser empáticos con el resto de compañeros cuando ocurre, porque en algún momento nos ha tocado a todos.
Siempre que la logística, el calendario y, siendo sinceros, también el tema económico lo permiten, intentamos ir con técnico propio. Entre nuestros técnicos habituales están Vasco y Borja Bueno (ambos también técnicos de Celtian y Mago de Oz) y Carlos Marcos, dueño de Avalancha Estudios y Alpha Sonido. Todos son excelentes y saben sacar lo mejor de nosotros en el escenario. En algunas ocasiones también hemos contado con Dani G., que nos conoce muy bien desde el estudio y sabe trasladar ese conocimiento al directo.
Pero no siempre es posible contar con técnico propio, y en esos casos trabajamos con el técnico de la propia sala. En la mayoría de ocasiones el resultado es igualmente muy bueno, porque nadie conoce mejor las características del equipo de sonido y del espacio que la persona que trabaja ahí cada día.
Las rutinas personales: cada uno a su manera
Aquí es donde más se nota que, aunque somos una banda, cada uno de nosotros se prepara a su manera. Carlos revisa mucho los solos de guitarra, que son sus momentos clave dentro de las canciones, esos instantes donde recibe toda la atención y quiere tenerlo todo bajo control. Félix y Manja repasan las partes en las que sus instrumentos tienen que ir clavados al cien por cien: tempos, entradas a los temas, esos detalles técnicos que sostienen toda la canción aunque el público no siempre los note conscientemente.
Y luego está la rutina de Marina Sweet, que probablemente sea la más particular de todas. Antes de un concierto hace suss calentamientos vocales, usa un nebulizador con Aluneb (una solución de farmacia con ácido hialurónico que ayuda a hidratar y limpiar las cuerdas vocales) unas horas antes del show, y ya justo antes de salir solo suero, para hidratar sin cargar más. Bebe mucha agua y, sobre todo, guarda silencio: prácticamente no habla con nadie antes de un concierto, para llegar con la voz descansada y evitar tener que forzarla hablando en salas o backstages donde la música suena muy alta.
En general, toda la banda se cuida bastante antes de subir al escenario. Ya tenemos una edad como para seguir creyendo en eso de "subir con tres cervezas encima hace que lo hagas mejor" (nos reímos mucho con esto, la verdad). Te das cuenta de que esa sensación es solo tuya cuando después ves los vídeos del concierto. Antes de salir estamos centrados, con los cinco sentidos puestos en lo que vamos a hacer. Ya después del show, cada uno se relaja y puede soltarse un poco más, pero mientras se está trabajando, se trabaja en serio.
Nuestro ritual antes de salir (que se nos da fatal, pero no pensamos dejarlo)
Todas las bandas tienen sus rituales, y el nuestro tiene algo de entrañable precisamente porque nunca sale perfecto. Justo antes de subir hacemos el clásico corro con las manos al centro y arriba, gritando "¡1, 2, 3, Xeria!". La verdad es que se nos da fatal, casi nunca decimos "Xeria" a la vez, cada uno va a su ritmo y siempre acabamos riéndonos. Pero seguimos haciéndolo porque, aunque nos salga mal, cada vez sale un poquito mejor, y sobre todo porque ese momento nos destensa muchísimo justo antes de salir.
Además, como solemos subir escalonados uno detrás de otro durante la intro, cada uno que va a salir choca la mano con quienes esperan su turno, animándose mutuamente para subir motivados. Es un pequeño gesto, pero tiene su significado: es como recordarnos que arriba nos están esperando los compañeros, y que vamos a darlo todo juntos.
La imagen sobre el escenario
En cuanto al vestuario, los más coquetos con sus looks somos Marina y Carlos, sin duda. Pero todos tratamos de mantener una coherencia con lo que representamos y con la imagen del grupo: no vas a ver de repente a Félix en chándal ni a Manja con una camiseta rosa en mitad de un concierto. Cada uno se encarga de lo suyo, porque somos personas muy diferentes entre nosotros, pero siempre intentamos mantener una línea común, sin que nadie sienta que va "disfrazado" o incómodo con lo que lleva puesto. Al final, si tú no te sientes bien con tu imagen, eso también se nota arriba.
El equipo detrás de la banda
Aunque en el escenario solo se nos vea a los cuatro, detrás hay mucho más trabajo del que se percibe. Siempre que su agenda (que es mucha) se lo permite, Jesús Cámara, nuestro mánager desde el inicio de Xeria, está gestionando todo lo necesario y controlando que cada detalle salga perfecto. Y cuando no puede estar presente físicamente, sigue trabajando a distancia con todo lo relacionado con hojas de ruta, contacto con las salas para cuadrar horarios, riders técnicos y toda la logística que hace posible que un concierto simplemente... ocurra.
Y luego está una parte de Xeria que quizás no se ve tanto desde fuera, pero que para nosotros es fundamental: Manu, Rocío, Tere y Korre. Se encargan del merchandising, y en general de todo lo que haga falta el día del concierto, moviéndose entre bambalinas para que cualquier imprevisto se resuelva sin que nadie del público lo note. A veces vienen todos, a veces solo algunos, y a veces, simplemente, ninguno puede acompañarnos. Ninguno de nosotros se gana la vida con esto: cada uno tiene su propio trabajo y su propia vida, y vienen siempre que pueden, no porque tengan que hacerlo. Por eso, cuando coincidimos varios de ellos o incluso todos, se convierte casi en una pequeña fiesta, y lo disfrutamos muchísimo.
Entre ellos mismos les gusta bromear llamándose el "Equipo B", y hasta se han hecho su propio logo para reírse un rato con ello. Pero para nosotros no hay nada de "B" en lo que hacen: son una parte muy importante de Xeria, y los consideramos parte de la banda con todas las letras. Estamos enormemente agradecidos por su ayuda, que para nosotros no tiene precio.
A todo esto se suma Bitxorock, el fotógrafo oficial de la banda, encargado de capturar esos momentos que después revivimos una y otra vez en fotos: los que veis en redes, los que guardamos nosotros como recuerdo, y los que en el fondo cuentan la historia de Xeria en directo mejor que cualquier palabra que podamos escribir aquí.
Los nervios: una dosis necesaria
Sí, siempre hay nervios. Sería raro que no los hubiera. Pero el mejor remedio que tenemos es saber que tus compañeros están ahí, a tu lado, viviendo exactamente lo mismo. Nos tranquilizamos y nos animamos mucho entre nosotros, y creemos que ahí está gran parte de la clave: Xeria es, ante todo, una banda de amigos, y eso es lo que más disfrutamos de todo esto.
Dicho esto, tampoco creemos que los nervios sean del todo malos. Una pequeña dosis que active la adrenalina antes de subir a descargarlo todo siempre es buena y necesaria. Nunca hay que confiarse ni relajarse demasiado; hay que mantener un estado de alerta controlado, ese punto justo entre la calma y la tensión que te hace estar completamente presente en lo que estás haciendo.
Al final, somos una familia que comparte una pasión
Si tuviéramos que resumir todo esto en una sola idea, sería esta: Xeria es familia. Es una banda de amigos que además comparten algo que les apasiona profundamente. Y eso, lo pensamos los cuatro por igual, es una auténtica suerte.
Todo el trabajo que os hemos contado en este artículo, los ensayos, las rutinas, los nervios controlados, tiene un único objetivo: que cuando estés entre el público disfrutando de un concierto de Xeria, sientas esa energía, esa conexión y esa entrega, sin tener que pensar en nada de lo que ha pasado antes entre bambalinas. Todo ese trabajo desemboca en un solo resultado.
Y precisamente si quieres ver ese resultado con tus propios ojos, ahora tienes la oportunidad: estamos subiendo a nuestro canal de YouTube, canción a canción, nuestro concierto eléctrico del Leyendas del Rock 2026. Ahí puedes comprobar en directo todo lo que hay detrás de lo que os hemos contado hoy: los tiempos ensayados, la energía sobre el escenario, el resultado final de semanas de trabajo. Puedes verlo en nuestro artículo "Xeria en directo: descubre nuestro concierto del Leyendas del Rock 2026 en YouTube".
Y aunque todavía no podemos anunciar fechas concretas, sí podemos adelantaros que en breve empezaremos a comunicar próximos conciertos, así que si quieres estar entre los primeros en enterarte de dónde nos verás en directo, este es un buen momento para seguirnos de cerca.
Mientras tanto, seguimos con la mirada puesta en el 16 de octubre, fecha en la que llega "Agua", nuestro nuevo EP. Si aún no lo has hecho, puedes hacer ya el presave de "Agua" y ser de los primeros en escucharlo en cuanto esté disponible.
Gracias por leernos hasta aquí y por acompañarnos también en esta parte del camino que no siempre se ve desde fuera. Nos vemos pronto, ya sea en un vídeo, en un concierto o en el próximo artículo del blog.
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